A la hora de repartir los gastos en una comunidad de vecinos la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) en su artículo 3, epígrafe b, indica que los gastos comunes de los propietarios se reparten teniendo en cuenta la cuota de participación de su vivienda. Por otro lado, en su artículo 9.1, la LPH también indica que todos los propietarios están obligados a pagar los gastos generales de la finca para el mantenimiento de la comunidad, junto a las cargas y servicios que no son susceptibles de individualización.

Por lo tanto, y según indica la ley, el propietario es el responsable de los pagos comunes en una comunidad, independientemente de que la vivienda se haya alquilado y en el contrato de arrendamiento se indique expresamente que los gastos correrán a cuenta del inquilino, ya que en caso de impago el único que deberá responder será el propietario.

La LPH, como hemos dicho, establece como principal criterio (que no único) de reparto de gastos entre los distintos propietarios su cuota de participación. Cada propietario tiene su propio coeficiente calculado sobre el porcentaje total del edificio. A la hora de fijar la cuota de participación hay que tomar como base la superficie útil del piso o local de cada propietario en relación a la superficie total del inmueble, su emplazamiento y situación y el uso de los elementos comunes. Estos datos aparecen en las escrituras que cada propietario tiene de su local o vivienda. Muchas veces, los administradores de comunidades de vecinos tienen que explicar claramente este punto a los vecinos.

¿Se pueden cambiar los criterios de reparto de gastos en una comunidad?

Es posible que el dueño de la finca establezca otros criterios a la hora de repartir los gastos comunes de la comunidad. Estos deben aparecer detallados en los Estatutos y normalmente suelen ser estos:

También los vecinos pueden decidir mediante Junta de Propietarios cómo repartirán los gastos del inmueble, tanto al principio, cuando se establece la comunidad de vecinos, como después para modificar el sistema de reparto que se hubiera acordado previamente. Para ello, se debe incluir este asunto en el orden del día de la Junta y ser votado por los propietarios.

En el caso de que se trate la modificación del sistema de reparto de gastos ya establecido, será necesario que el nuevo reparto que se quiera instaurar sea aprobado por unanimidad de los propietarios. También es aconsejable que este acuerdo se inscriba en el Registro de la Propiedad mediante Escritura Pública.

Tipos de gastos en una comunidad de vecinos

Un aspecto importante es que todos los propietarios de una comunidad deben abonar los gastos de todos los suministros y servicios de la comunidad aunque no los utilicen o decidan renunciar a los mismos. Muchos vecinos que no utilizan una plaza de garaje, por ejemplo, o una piscina, no quieren pagar una parte de los gastos alegando que no es justo pagar por algo que no disfrutan. Tampoco ningún vecino puede dejar de pagar los gastos de un servicio que tenga deficiencias hasta que sean reparadas.

Otros factores a tener en cuenta aparte de la cuota de participación

Los propietarios deben saber a la hora de pagar los gastos de comunidad que le corresponda que la cuota de participación no es el único criterio para calcular su parte de gasto, hay otros factores que también hay que tener en cuenta como estos:

Como vemos, no solo el coeficiente de propiedad es el que marca los gastos de un propietario en una comunidad, también hay otros factores que muchos propietarios no conocen. De ahí la importancia de contar con un profesional de la administración de fincas que informe detalladamente a los vecinos de todos los pormenores legales y las posibles cláusulas que pueda haber en los Estatutos de la comunidad para disponer de toda la información.

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