¿Qué derechos tiene un inquilino respecto a la comunidad de propietarios?

Cuando hablamos de arrendadores y arrendatarios, es importante saber hasta donde llegan los derechos y obligaciones de cada uno de ellos. A no ser que vivamos en un chalet o casa independiente, lo más habitual es que tengamos que regirnos por las normas establecidas por una comunidad de propietarios recogidas en la Ley de Propiedad Horizontal. Esto no solo se aplica a las viviendas, también a los diferentes comercios en alquiler. En este sentido, vamos a explorar los derechos del inquilino tanto en una comunidad de vecinos como en un local comercial. 

Derechos de inquilinos en la comunidad de propietarios

Al entrar a vivir a una nueva vivienda, el inquilino y el propietario llegan a un acuerdo que queda reflejado en el contrato de arrendamiento. Este acuerdo asegura los derechos como inquilino del arrendatario y los derechos como propietario del arrendador. Sin embargo, en lo referente a la comunidad, no suele haber un documento firmado por las partes que lo refleje. Por eso vamos a explorar los diferentes derechos y obligaciones que tienen ambos. 

Reuniones de vecinos

Las reuniones de vecinos son eventos que se realizan de manera periódica en la que se tratan los asuntos relacionados con la comunidad. En este tipo de reuniones se convoca a los propietarios de los inmuebles. El inquilino no tiene derecho a acudir a estas reuniones, ya que queda reservado al propietario. Este último tiene voz y voto respecto a las decisiones que allí se toman. Sin embargo, el inquilino sí tiene el derecho a reclamar si alguna de estas decisiones le perjudica de manera directa o indirecta. Y así lo recoge el artículo 10 de la Ley de Propiedad Horizontal

Existe un supuesto en el que el inquilino sí podría acudir a las reuniones. Y es que el inquilino, encontrándose ausente, le autorice por escrito a actuar en su nombre.

Uso de las zonas comunes

Al entrar al inmueble alquilado, el inquilino tiene derecho al uso y disfrute de las zonas comunes. Con este derecho, también tiene determinadas obligaciones. Y es el correcto uso de las mismas, sin destruirlas ni alterarlas, así como mantener la limpieza de las mismas.

Obras en el inmueble

Esto puede dar lugar a conflictos entre el arrendador y el arrendatario. Son problemas que con un gestor de alquiler son fácilmente evitables, especialmente para el propietario. La realización de obras de mejora corren a cargo del propietario. Y estas pueden suponer una subida de la renta, ya que, dependiendo de la obra, esta puede ver aumentado su valor de manera sustancial

En el caso de las obras relacionadas con la reparación existen dos supuestos. Si se trata de una hora de gran envergadura el que deberá hacerse cargo es el propietario. Mientras que si son pequeñas reparaciones, el encargado de subsanar los gastos de las mismas es el inquilino. Así lo establece la Ley de Arrendamientos Urbanos. Aunque no especifica qué se consideran pequeñas reparaciones, se entiende que son aquellas que no superan el importe de 150 euros

Derechos del inquilino en un local comercial

En cuanto a los derechos del arrendatario de un local comercial, existen muchas similitudes en lo que hemos visto con anterioridad. Sin embargo, por las peculiaridades del mismo, hay una serie de derechos y obligaciones que podemos abordar. 

Derecho a subarrendar el local

La ley ampara la posibilidad de que el arrendatario original lo subarriende o cese a un tercero. Sin embargo, en el caso de cesión y subarriendo, el propietario tiene el derecho de elevar la renta en un 20% en el caso de que sea total; y 10% si es parcial. 

Lo habitual es que, a la hora de redactar el contrato, se acuerde este punto. Ya sea la renuncia al mismo como las condiciones para hacerlo. 

Obras en el local comercial

El arrendador tiene derecho a realizar aquellas obras que considere necesarias en su propiedad. Sin embargo, el arrendatario, dependiendo de la actividad comercial y de las características de las obras; podrá resolver el contrato o exigir una indemnización

Otro punto importante regular en el contrato es la posibilidad de realizar obras para adaptar el local a la actividad comercial. Sin embargo, estas nunca deben suponer la disminución de la seguridad o estabilidad del inmueble. 

En conclusión, estos son algunos de los derechos que puede ejercer un inquilino. Como habéis podido comprobar todos están ligados al correcto mantenimiento del inmueble. Cualquier perjuicio del mismo deberá ser indemnizado al arrendador. Ya que este en ningún momento pierde los derechos sobre su propiedad. El choque de estos derechos puede derivar en conflictos que pueden suponer una molestia para el propietario. Para evitarlo, lo mejor es recurrir a una entidad gestora de alquiler que conozca los derechos y obligaciones de ambas partes. 

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