Mascotas en mi Comunidad, ¿Qué se puede y qué no se puede hacer?

En una comunidad hay que respetar unas normas cívicas y de comportamiento que garanticen una buena convivencia entre todas personas que viven allí. Las mascotas exigen un compromiso tanto para cuidarlas de manera adecuada como para evitar que provoquen problemas. Los dueños son responsables de todo lo que hagan y deben ser conscientes de las normas que existen en el lugar donde residen.

¿Qué ocurre en las comunidades con las mascotas? Sabemos que te preocupa la seguridad y tranquilidad de todos los vecinos y por eso hemos preparado esta guía para ti. Para que tengas claro todo lo que está permitido en cada caso y cuentes con toda la información para garantizar que se cumple la normativa vigente.  

¿Existe una regulación sobre las mascotas? 

El administrador de la comunidad, además de controlar los gastos, pagos y tomar decisiones estratégicas, debe mediar en cualquier tipo de conflicto que surja fruto de la convivencia entre vecinos. Las mascotas pueden ser motivo de disputa ya sea por ruido o cuando los dueños no se responsabilizan de las acciones de sus animales. Aunque no existe una normativa concreta que regule este tipo de casos, sí que existe un apartado dentro de la Ley de Propiedad Horizontal en el que se contemplan todas aquellas actividades que puedan ser molestas, insalubres o peligrosas. 

Esta legislación resulta de utilidad en aquellos casos en los que hay mascotas molestas en el vecindario que hacen ruido o cuando hay perros sueltos en comunidad de vecinos. Si esta situación está generando conflicto o inseguridad entre el resto de propietarios habrá que empezar a tomar decisiones. Además, es fundamental garantizar que se cumplen las medidas de higiene en los inmuebles y sus alrededores. Los dueños que no recogen los excrementos de sus mascotas, pueden provocar focos de infección e insalubridad que atentan contra la salud del resto de inquilinos.  

Mascotas dentro de las casas: normas y obligaciones  

Los propietarios tienen derechos dentro de su casa ya que se trata de una propiedad privada. Sin embargo, no hay que olvidar que pertenecer a una comunidad de propietarios implica la aceptación de una serie de normas. Existe algunos edificios que no consienten que se tengan mascotas dentro de los hogares. También hay muchos propietarios que deciden alquilar su inmueble con esta condición para evitar problemas.  

¿Existe una ley sobre perros en casa? Lo cierto es que hay una normativa que puede influir en este tipo de situaciones. Pero para que sea legal la prohibición de tener mascotas, es imprescindible que esté recogido de manera expresa en los estatutos de la comunidad. Si los propietarios deciden establecer legalmente esta prohibición tendrán que solicitarlo en el Registro de la Propiedad definiendo claramente las limitaciones que se contemplan en cada uno de los casos.

Puede impedirse el acceso de las mascotas a zonas comunes o establecer la obligatoriedad de que los perros vayan atados. Cada comunidad de vecinos redactará sus propias normas y la función del administrador de fincas es tratar de llegar a acuerdos que contenten a todos y eviten conflictos.  

Medidas contra los ruidos y molestias provocados por mascotas 

Que haya un perro que ladre continuamente puede ser un motivo de conflicto entre vecinos. En estos casos, el primer paso siempre pasa por tratar de dialogar con el propietario responsable del animal para llegar a un acuerdo cordial. En el caso de que dicha persona no atienda a razones habrá que llevar a cabo decisiones que pueden implicar acciones legales. La Ley de Propiedad Horizontal ampara a las comunidades de propietarios en estos casos.

El procedimiento consiste en realizar un escrito dirigido al responsable, detallando la situación y sus efectos nocivos. Es conveniente que esté firmado por el mayor número de vecinos o, en su caso, por la comunidad de vecinos con su presidente como representante legal. Este documento se entregará como vía para solicitar el cese de los actos nocivos para la convivencia.  

En caso de que la situación se mantenga, el administrador puede convocar una reunión con el resto de vecinos para establecer las medidas que se llevarán a cabo. La normativa recoge que, ante aquellas actividades que supongan una molestia, se puede presentar una acción judicial de cesación. Pero es necesario que esté aprobada en junta. En el caso de que la persona que tiene la mascota que está provocando el conflicto, esté de alquiler, en el escrito se detallarán los datos del propietario que es responsable de los actos del inquilino.  

Si la sentencia acepta que la persona es responsable, se podrá pedir incluso una indemnización por daños y perjuicios en relación con la gravedad de los hechos y sus consecuencias.  

Un administrador de fincas se enfrentará a este y otros problemas y necesita contar con toda la información referente a legislación y normativa para tomar las acciones pertinentes. En Inmho sabemos que te preocupa ofrecer el mejor servicio a tu cartera de clientes y por eso te ofrecemos un servicio que te acompaña en cada etapa de tu actividad profesional. Nuestro equipo se encargará de asesorarte sobre la mejor forma de solucionar la situación para que tengas la tranquilidad de tenerlo todo bajo control.  

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